NUEVO LIBRO SOBRE LA IDENTIDAD ANDALUZA


Estamos de enhorabuena ante la llegada a las librerías de un nuevo libro de la mano del antropólogo Isidoro Moreno, que también es catedrático de la Universidad de Sevilla desde 1.986, habiendo recibido desde entonces numerosas distinciones tanto a nivel nacional como estatal, e incluso internacionalmente. Destacan, en este sentido, el Premio Andalucía de Investigación 2.001 y la medalla de oro del Premio Pitré, la cual recibió recientemente en Italia.


Para el autor de la obra en cuestión, Isidoro Moreno, la falta de toma de conciencia de los andaluces como pueblo supone un “lastre para desplegar nuestras potencialidades”. Así en su obra titulada 'La identidad cultural de Andalucía. Aproximaciones, mixtificaciones, negacionismo y evidencias', aunque de largo título, tiene un objetivo muy concreto: preguntarse si existe una cultura andaluza, y en caso afirmativo, explicar en qué consiste.


El libro, publicado por el Centro de Estudios Andaluces, integra una veintena de textos de autores procedentes de las más diversas disciplinas, desde la sociología a la lingüística. Para Isidoro Moreno “uno de los problemas que tiene Andalucía, y no de los menores, es saber si existe o no esa identidad. Es algo sano y necesario, pero, no sé si por miedo o por alarmas de otro tipo, aquí seguimos cuestionándonos algo que en mi opinión está fuera de toda duda”.


La estructura del libro contiene una primera parte, con textos de Juan Antonio Lacomba, de Antonio Machado Núñez y de Juan Díaz del Moral, además de textos del propio autor. Le sigue a ésta una segunda parte compuesta por teorizaciones clásicas sobre Andalucía, que van desde Blas Infante –con sus 'Fundamentos de Andalucía' que nunca llegó a publicar–, hasta Ortega y Gasset y su visión negativa de Andalucía, pasando, asimismo, por textos de un escritor maldito Eugenio Noel, que fustigó los estereotipos andaluces. En la última parte de la obra, se exponen aportaciones al debate actual que incluyen a Castilla del Pino y su obra 'Andalucía no existe', al geógrafo Jean Sermet, Antonio Gala, José Acosta Sánchez, José María Vaz de Soto, Antonio Domínguez Ortiz y José María de los Santos, entre otros.


El autor de la obra ha declarado que “es un libro con una clara intención didáctica, con un repertorio de textos plurales que abarcan ciento y pico de años”. Pero Isidoro Moreno no pierde la oportunidad para proyectar interrogantes para el futuro: “Si no se activa nuestra identidad política no tendremos realidad nacional, por más que la expresión se contenga en el nuevo Estatuto de Autonomía”, dice en su libro, y añade de viva voz: “Esa identidad política debe ir precedida de una identidad histórica y de una identidad cultural, resultado de aquélla; pero todo ello será el resultado de múltiples responsabilidades. El pueblo tendrá las suyas, pero también los gobernantes”, aseveró el estudioso.


En definitiva, un libro sumamente interesante para todo lector o lectora interesado en la Historia o en la Cultura de Andalucía, además tiene un precio muy asequible: sólo 18 €.



Para saber más: http://www.centrodeestudiosandaluces.es/index.php?mod=publicaciones&cat=34&id=2303&ida=0&idm=

Han sido 2.151 bajas en la Educación Secundaria andaluza


El curso escolar en Andalucía comenzó con 2.151 profesores de Enseñanza Secundaria de baja por diversos motivos, lo cual no significa que esta cifra se haya implementado de forma notable en las últimas semanas. Ciertamente, es un problema que suele producirse cada año y que obliga a los Centros afectados a adaptarse, en los primeros días de clase, a una falta de profesorado que puede tardar días o semanas en solucionarse. En el ciclo que ahora se inicia un 2,4% de los 95.359 docentes de la Enseñanza Pública se ha dado de baja, según las cifras ofrecidas por la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía.


Parte del profesorado (yo, entre ellos) se pregunta ¿cuál puede ser la razón de que cada año se inicie con una carga de profesores de baja?. Y más teniendo en cuenta que acabamos de salir de una oferta de Empleo Público, más comúnmente denominadas como Oposiciones, en las que la Junta de Andalucía se jactaba de haber sido la más importante de su Historia autonómica.

Ahora, los responsables de ésta recuerdan que es algo que se da "en el inicio de la actividad, cuando muchos notifican los problemas que tienen en ese momento o en días anteriores y por eso puede haber una cierta concentración". Siendo, en ocasiones, las voces procedentes de la misma Consejería de Educación las que insisten en que la cifra de bajas "comparada con la de cualquier empresa o con cualquier momento del año, no es mala".
También es cierto que la propia Consejería de Educación no entra a considerar si este porcentaje de las bajas existentes pueden esconder algún tipo de irregularidad o dejadez en su labor dentro de la Docencia andaluza. Así las bajas que se acumulan en Septiembre son, en suma, minimizadas desde la Administración Educativa andaluza esgrimiendo que "no se puede hacer una lectura sesgada. Es posible que haya gente que es muy ligera a la hora de pedir una baja, pero hay que ver los datos en su conjunto, de manera porcentual. Y los resultados en el número de docentes de baja son pequeños".


Tampoco desde el sindicato de docentes ANPE se piensa que este fenómeno sea importante. "Pueden darse casos, pero si hay un uso abusivo de las bajas es la excepcionalidad. Normalmente, el colectivo de profesores está muy implicado y sabe que las bajas cortas no se cubren, por lo que muchos van a clase incluso no estando muy bien de salud", destaca Francisco Padilla, presidente de ANPE-Andalucía, para quien el verdadero problema no estriba en que a principios de curso haya mucho profesorado de baja "sino que existen muchas vacantes sin cubrir".


De la misma opinión es el sindicato APIA, que acusa a la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía de hacer uso de esta polémica a su favor: "Quieren esconder el serio problema de la falta de profesores debido a los recortes en el presupuesto y a la mala gestión ", dicen.

Una idea que también se defiende desde CC.OO.: "La Administración, a veces usa este tema de las bajas para justificar la nula gestión de un sistema caduco y anticuado de sustituciones". En cuanto a las sustituciones, APIA y CC.OO. recuerdan que en Secundaria "ni siquiera se contempla, por regla general, cubrir las bajas hasta que los alumnos no han pasado al menos 15 días sin profesor".

La Junta de Andalucía se refirma en que su prioridad es garantizar que cada baja sea cubierta lo antes posible: "El mecanismo de sustitución no tiene un plazo establecido, hay que analizar cada una de las circunstancias en las que es necesaria la sustitución. Cada situación es distinta", explican. "En Infantil y Primaria, en primera instancia, las bajas son cubiertas por el profesorado de ese centro. En el caso de Secundaria, la atención está garantizada mediante la figura del profesor de guardia. Si la baja se prolonga, el director del centro comunica la necesidad a la Delegación Provincial de Educación y ésta, de acuerdo con las necesidades del Centro, interviene con rapidez", defienden.



DÍA MUNDIAL DE LOS DOCENTES

La labor del docente resulta bastante imprecisa de definir. Seguramente, que todo docente, es decir, cada profesor o profesora y cada maestro o maestra, tenemos una visión diferente de la realidad que vivimos, y, sobre todo, de cómo la vivimos. De ahí, la imprecisión a la hora de delimitar el alcance y significado de lo qué es la Docencia.
Quizás, como dicen los docentes más longevos en la profesión, si nos hubiésemos preguntado hace 20 o 25 años en qué consistía ser docente la respuesta habría sido más sencilla: “consiste en enseñar al alumnado”.


Muchas veces, he pensado que la Docencia es un oficio que está entre la “vocación” y la “resignación”. En este péndulo que alterna su movimiento de forma constante tenemos un desencadenante como puede ser la “vocación” educativa que poseemos muchos que nos llevó a estudiar una licenciatura o una diplomatura, según los casos, con la firme idea de ser transmisores de conocimiento entre las nuevas generaciones de la sociedad andaluza.
Pero el vaivén de este péndulo que al final de su trayectoria, en el otro extremo, tiene a la “resignación”. “Resignación” que desde los últimos lustros vienen marcando el devenir de la Docencia en Andalucía.

Todas los profesionales de la Docencia sabemos a ciencia cierta a qué nos referimos cuando hablamos de “resignación”. Hablamos, fundamentalmente, aunque no exclusivamente, del desprestigio que tiene nuestra labor tanto dentro como fuera del aula. Claro está, con las implicaciones que ello conlleva en nuestro trabajo.

La UNESCO conmemora hoy el trabajo de los docentes; aprovechando, además, para recordar el necesario empuje que tienen que acometer en su conjunto el conglomerado de estados y países a nivel internacional para que la Educación llegue a todos los rincones del Mundo. Elige así el 5 de octubre, como Día Internacional del Docente, aunque no se aborde con ocasión de esta efeméride la imagen social que transmite el docente hoy día. Que como todos sabemos, propios y extraños, ha cambiado mucho en los últimos 25 años. Quedando marcada la figura del profesorado, la mayoría de veces por un desprestigio importante, así como la consiguiente pérdida de autoridad. Una autoridad que no ha de entenderse como la supremacía del docente sobre el educante, sino como una autoridad moral de ese docente que asume, día a día, el compromiso delegado en él de conferir, proveer y capacitar a los componentes de la futura sociedad, hombres y mujeres, en el ejercicio de sus responsabilidades como ciudadanos y ciudadanas.


Para saber más sobre este Día Mundial del Docente, os aconsejo que visitéis la siguiente web http://www.5oct.org/, dónde podéis conocer más sobre esta efeméride.


ANDALUCES A UN AÑO DE BOLONIA

Un total de 222.392 estudiantes cursarán alguna carrera de entre las nueve universidades públicas que tiene Andalucía. Esto supone que nuestra Comunidad Autónoma ha perdido en la última década casi 50.000 estudiantes.

Esta cifra debe interpretarse teniendo en cuenta, quizás, la percepción laboral de los jóvenes andaluces. Porque como afirma Patricio Pérez, secretario de política educativa de Comisiones Obreras (CC OO): "La huida de estudiantes a los ciclos de Formación Profesional se debe a que en ellos se sienten más cerca de conseguir un trabajo, de introducirse en el mercado laboral".

Ello junto con otras variables de índole diverso hacen que el descenso de la opción universitaria sea progresivo. Otro factor, interrelacionado con el anterior, puede ser la lejanía que tiene el actual sistema universitario andaluz con respecto al mercado laboral. Ya que en los ciclos formativos te obligan a realizar prácticas en empresas. Siendo muchos de estos estudiantes en prácticas, cuando acaban, contratados por las empresas en las que han realizado su labor.

Hemos de recordar en este sentido que para cursar la Enseñanza Superior en Andalucía (estudios universitarios) ha de poseerse el título de bachiller, mientras que para abordar cualquier titulación de Grado Medio sólo se requiere la Enseñanza Secundaria (E.S.O.).

No obstante, el objeto de la presente entrada en el blog viene dado en la medida de que los más de 220.000 alumnos y alumnas que asistirán a las universidades andaluzas en el curso 2008/2009, será su último año antes de la implantación del Espacio Europeo de Enseñanza Superior (EEES), un sistema unificado por la Unión Europea que supondrá un cambio en profundidad para el actual sistema universitario en Andalucía y que deberá ser una realidad en el año 2.010.

Habría que indicar que el establecimiento de este sistema educativo europeo en Andalucía viene dado por la denominada como “Declaración de Bolonia”, dado en honor de la Universidad transalpina de Bolonia. La elección onomástica de la capital de la región italiana de Emilia-Romaña viene dada en el sentido de haber sido el de Bolonia el centro universitario más antiguo de Europa. Ya que fue fundada en 1.088, siendo además una Universidad sin origen episcopal como puedan ser el caso de Oxford o París. Sino con un carácter eminentemente laicista.

Así el denominado Espacio Europeo de Educación Superior supone la adopción de un sistema de titulaciones universitarias homogéneas en el ámbito de la Unión Europea. Buscando con ello la movilidad por las distintas Universidades europeas, tanto de los propios estudiantes, como de los profesores e investigadores, a la vez que fomentar un aprendizaje de calidad.

De esta manera, las principales novedades son la adaptación a un sistema de titulaciones universitarias de dos ciclos: Título de Grado (lo que conocemos por licenciatura universitaria) y Título de Postgrado (lo que entendemos por Máster o Doctorado). Asimismo, resulta llamativa la propuesta dentro de la “Declaración de Bolonia” la implicación de un mayor trabajo personal del alumnado, mediante actividades no presenciales y trabajos en grupo. Esto sólo será posible mediante el uso de todas las posibilidades que ofrece Internet y las TIC´s.

Desde sus inicios el proceso ha recibido críticas de varios ámbitos en toda Europa por distintas razones enmarcadas en la idea de que las reformas pretenden una progresiva política de mercantilización del mundo universitario.

El argumento que se esgrime en este sentido es que la Universidad resultante se concibe como productora de individuos válidos para introducirse en el mercado laboral europeo, obviando el carácter humanista de la Universidad. No se trataría, pues, ya de desarrollar y transmitir conocimiento o incluso conocimiento con aplicación social sino de formar trabajadores. En este sentido, cualquier aplicación social del conocimiento va a tener que ser impulsada por empresas privadas y, por tanto, presumiblemente motivada por intereses privados se moverán las distintas Universidades tanto andaluzas como europeas. A esto se le opone la opinión de las personas favorables a la “Declaración de Bolonia” que ven en el proceso europeo una herramienta fundamental para que el alumnado universitario en general se desarrolle en capacidades y habilidades, aunque para ello en el caso que nos toca las Universidades andaluzas pierdan en debate en el aula y en el enriquecimiento de la capacidad reflexiva del estudiante universitario.

Andaluces en Egipto





Según adelantaba hoy la agencia EFE, un equipo de investigadores europeos dirigidos por la arqueóloga andaluza Myriam Seco excavará a partir del próximo otoño el templo funerario del faraón Tutmosis III, en Luxor.


Destaca de la información encontrada en esta agencia de noticias el hecho de que en el yacimiento en cuestión no se llevan excavaciones desde hace más de cuarenta años. Asimismo, cabe destacar que la Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría, de Sevilla, ha recibido una concesión del Consejo Superior de Antigüedades para realizar un proyecto de colaboración con el conjunto de arqueólogos, para la difusión artística de los hallazgos futuros en la excavación.


De la andaluza Myriam Seco destaca su pericia en arqueología submarina, junto con su preparación intelectual. Asimismo, además del equipo arqueológico europeo, se adheriran al mismo especialistas egipcios, libaneses e incluso brasileños.


En cuanto al templo, objeto de la próxima excavación, se encuentra en realidad partido por una carretera que lo atraviesa de norte a sur y que ha dejado uno de los patios desgajados de la parte principal. Esta parte será restaurada en breve, tras el estudio de los arqueólogos que dirigirá Myriam Seco. El proyecto de "limpieza, restauración y puesta en valor del templo" incluirá el trazado de mapas, documentación fotográfica y la adecuación del templo para que pueda ser visto por los turistas sin afectar en ningún momento los trabajos de restauración.



Como curiosidad, podemos decir que los numerosos turistas que pasen por Luxor podrán ver el proceso de limpieza y restauración gracias a un circuito de visitas desde el que será visible el nivel original del suelo y otros puntos de interés.


El templo que perteneció a Tutmosis III (1479-1425 a.C.), sexto faraón de la XVIII dinastía, es uno de los más grandes de la historia del Egipto antiguo, y su fama no pudo ser eclipsada por su predecesora en el trono, la gran Hatshepsut. Tras la muerte de Hatshepsut sin descendencia, Tutmosis III comenzó una gloriosa era de conquistas y expansión imperial por Siria, Palestina y Nubia. Pese a que su templo funerario no se ha conservado tan bien como el de Hatshepsut, Tutmosis ha legado a la historia la ampliación del templo de Amón en el recinto de Karnak y la construcción de siete enormes obeliscos de los que cuatro son aún visibles en Estambul, París, Roma y Nueva York.



Vertumnio estuvo en Carmona



La ejecución de unas obras en pleno centro histórico de la ciudad sevillana de Carmona ha sacado a la luz un magnífico mosaico de calidad excepcional y muy bien conservado. Mide unos cinco metros de largo por un metro y veinte centímetros de ancho.

Los arqueólogos han fechado este mosaico carmonense entre los siglos II y III de nuestra era; siendo extraído y trasladado al museo local para desde allí ser restaurado y analizado a fondo.

El mosaico a muy pocos centímetros de la superficie de la calle (cuarenta y ocho en total) conserva intacto el recuadro central, donde aparece un rostro antropomorfo. Es una figura masculina con un sombrero de ala ancha portando una bielda (instrumento utilizado para recoger la paja) en su mano izquierda y un haz de espigas en la derecha.

Algunos historiadores creen que podría ser una alegoría del verano; otros, sin embargo, consideramos que estamos ante la representación del dios Vertumnio, que simboliza el cambio de las estaciones y que junto a la diosa Pomona, diosa protectora de los árboles, es una de las divinidades de la naturaleza más antiguas del panteón romano.

Aunque habría que indicar que la relación entre el dios Vertumnio y la diosa Pomona fue digna desde las mejores composiciones estróficas de Ovidio hasta los óleos de pintores del XVII como Luca Giordano, por las características que unieron a ambos personajes.
La diosa Pomona cuya denominación deriva del latín "pomum" que significa "fruta" o "frutos" era considerada como una diosa menor de la abundancia, y más concretamente como diosa de los jardines y de los huertos. Se trataba de una diosa singular dentro del Panteón romano ya que era reacia al contacto físico con otros dioses, disfrutando más de la compañía de los "frutos" de sus jardines y sus huertas, a la cual su divinidad estaba consagrada.

Pero el dios Vertumnio, etimológicamente dios "del cambio", simbolizaba el cambio de estaciones, y más concretamente la fertilidad del agro. No tardaría, pues, el dios Vertumnio en encontrar apropiadas las cuitas amorosas hacia la hermosa diosa Pomona.

Sería un poco tedioso la ampliación de la fábula que da pie a la historia que une a estos dioses cuyo culto, por motivos evidentes, tuvo que estar muy extendido en la campiña de los Alcores, allá por dónde corre el río Corbones. Pero diremos que ante la carencia de interés de la diosa Pomona en relacionarse con cualquier ser, ciertamente el dios Vertumnio se las tuvo que ingeniar de modo histriónico para conquistarla.

Así el dios Vertumnio tratándose de la diosa de jardines y huertos no se le ocurrió otro modo de conquistarla que irse metamorfoseando en diferentes personajes. Primero, en labrador. Luego, en segador. En tercer lugar, en vendimiador. Y en último lugar, en una anciana. A nadie se le pasa por alto la identificación de estos personajes con la alegoría a las figuras, respectivamente, de la primavera, el verano, el otoño y el invierno.


Y volviendo al objeto de estas palabras, concluimos esta entrada en el blog comentando que la figura del mosaico del que para nosotros es el dios Vertumnio está formada por teselas de menos de un centímetro de lado, con una gran variedad cromática entre rojos, azules, amarillos, blancos y negros. Es digna de apreciarse en vivo. El recuadro central está rodeado por motivos geométricos y vegetales que no se repiten continuamente, lo cual realza su calidad artística. Casi con toda seguridad esta excepcional pieza pavimentó una de las estancias principales de una casa patricia en esta bonita ciudad andaluza. Así, si deciden visitar Carmona, no dejen de apreciar los dioses de la Bética romana, aunque sea a modo de mosaico.

De la gamberrada a la función socializadora




Teniendo en cuenta que si nos encontrásemos en cualquier rincón de Andalucía dónde aconteciese que fuera un lugar aislado, poco vigilado o insuficientemente transitado en ciertas horas del día, difícil sería encontrar una pared, puerta de baño o cualquier otra superficie sólida dónde no existiese una pintada.

Ciertamente, las grandes ciudades andaluzas se presentan la más de las veces como gigantescas paletas de pintor, dónde calles y edificios exhiben colores y formas llamativas. Triunfa la pintada colorista frente al cemento gris de construcciones públicas como puentes o ciertos edificios urbanos.

A esto se le ha venido a llamar como como Street Art o Arte Callejero y para neófitos como yo, el graffiti es la fórmula más conocida de los estilos que dan cabida a lo que conocemos por pintadas urbanas. Esta técnica popularizada en los años ochenta en Andalucía, siempre ha estado, o al menos es la sensación que ofrece, íntimamente relacionada con las denominadas pandillas, o bien a ciertas tribus urbanas. Nada más lejos de la realidad. Hoy día este Street Art es considerado como su propio nombre indica un Arte por sí solo, porque no son simples letras o caricaturas sino construcciones abstractas, algunas veces elaboradas por estudiantes de Bellas Artes y con conocimientos académicos. Entiéndase, por ende, que el Street Art no es la clásica gamberrada de adolescente frente a una indefensa e impoluta pared, como ya hacían, por cierto, en ciudades como Pompeya los romanos de la Antigüedad (ver enlace).

En otras palabras, lo que diferencia al Arte Callejero de cualquier otra afirmación colorística de las paredes urbanas es el carácter socializador que tienen, como elemento de denuncia visual frente a una injusticia social, o bien ante la necesidad de expresar una visión irónica de la realidad.

Aunque como toda persona que haya estudiado alguna de las Disciplinas que engloban las Ciencias Sociales, sabe que todo fenómeno social pasa, en primer lugar, por una etapa de marginación reivindicativa frente al conjunto del grupo social. Que, en segundo lugar, acontece la comprensión de la expresión social del hecho sobrevenido (es decir, la plenitud del fenómeno e imitación por parte del grupo social), para finalmente, y, en último lugar, vulgarizarse dicho fenómeno social que nació como auténtica reacción al orden establecido. Un ejemplo: Vincent Van Gogh. Murió sin vender una sola pintura. Casi 120 años después de su muerte, sus obras son las que mayor valor alcanzan en las subastas de Arte, por no hablar de las corrientes artísticas a las que abrió paso desde su inquieta paleta: postimpresionismo, expresionismo, fauvismo e incluso arte abstracto.

Volviendo al hilo de nuestra narración, tenemos dentro del mundo de los graffiti de la actualidad a Banksy, un inglés de Bristol, que no deja de sorprender por lo que es su Obra, dónde se conjugan a la perfección el humor (ver enlace), la sátira (ver enlace) o la denuncia social de hechos como el muro de Cisjordania (ver enlace).

Es más, este graffitero, consciente de encontrarse en la primera etapa del fenómeno social, ha ido dejando sus obras en museos como el Louvre francés, la galería Tate de Londres o el Metropolitan de Nueva York (ver enlace). Siempre podemos aprender de su Obra, que, en ocasiones, nos saca ciertas carcajadas por la hilaridad de su fina ironía o nos hace reflexionar sobre hechos que no por ser repetitivos en los programas de noticias de la sobremesa marginamos, por entenderlo un hecho anecdótico, véase hambrunas o guerras.

Os recomiendo bien el buscador Google (ver enlace), bien su propia página web (ver enlace). Espero que os guste la recomendación.